Tuesday, October 7, 2014

Pedacitos

Son trozos de la memoria. Pero me he resignado a esto, en lugar de dejar que se pierdan fatalmente bajo arrumes de piedrecitas.

El Caballo de Santiago. Brad concertó dos rondas de visitas para conocer opciones de caballos de salto. En su propuesta, se buscara un caballo que le permita a Santiago desarrollarse como jinete desde "la base". Visitamos una primera opción que se descartó por los comentarios que llegaron desde Colombia. En una segunda opción, vimos 6 caballos y yeguas diferentes. En la tercera ronda, se tomó la decisión final.
Aquí hace falta una fotografía de Mana. Este nombre tiene un significado poderoso en Maori. Se habla de Mana como la fuerza o carisma de una persona que emerge de su fortaleza espiritual.

El fin de semana anterior, Brad invitó a Santiago para acompañarlo en su remolque y pasar el fin de semana durante un concurso importante de equitación. Santiago ejerció por primera vez como palafrenero. cuidaba de todos los animales, y también los preparaba antes de cada concurso. Santiago estaba muy entusiasmado y el resultado confirmó que fue una de las experiencias más interesantes que ha tenido en este país.

El trofeo. El colegio organizó una sesión formal para entregar las premiaciones a todos los deportistas en las diferentes categorías. Santiago recibió por sorpresa, el trofeo en indoor soccer. Quise darle ceremonia e importancia a esa noche. Isabela lució un lindo y sencillo vestido negro. La comunidad del colegio no es para nada elegante ni formal. Los muchachos se visten con el uniforme, unos inclusive muy desbaratados. Aunque se que el colegio exige presentación personal, quizás los jóvenes mayores muestran con ello una forma de resistencia. La ceremonia fue larguísima porque de cada uno de los deportistas se reconoció un talento, su contribución. Aquí está una foto de la ceremonia cuando le entregaron el trofeo.


Caminata en Hagley Park. Ese viernes propuse a Jose salir a caminar al parque principal de Christchurch. Una colega me había dicho que estaba precioso porque los árboles recién estaban floreciendo por primavera. Fue un paseo tranquilo, caminamos lentamente por los senderos del parque, y realmente el espectáculo era lindisimo, árboles enormes llenos de flores rosadas y blancas. Son los cerezos en flor. Los troncos gruesos y las florecitas pequeñas y delicadas. También florecieron los tulipanes y los magnolios que en este país tienen flores más pequeñas y son rosadas. El magnolia en Colombia es de flor grande, gruesa y blanca. En un momentos nos sentamos frente a un pequeño lago adornado al estilo japonés. En una banca de madera se alía la inscripción de quienes la donaron al parque. Se trataba de los hijos d e una pareja de esposos que según la placa "disfrutaron en la vida el tiempo que pasaron juntos".

Jardineros. El domingo Jose y yo nos dedicamos al jardín de la casa. Con una nueva máquina que Jose compró y que hace tres oficios: podar, barrer y delimitar. Es una tarea agradable con un buen clima. Apreciamos ahora más que nunca el trabajo de nuestros jardineros en Colombia: Ismael, Ricardo, y en los recuerdos de infancia, Chucho y Ciro…hijo d jardinero que se especializó en construcción.
Aqui en la foto, Jose y yo en la jardinería


Monday, October 6, 2014

La Costa Oeste

Octubre 2 a 6
Conocimos la costa oeste. Una franja larguisima de tierra entre la montaña y el mar, con poquisima población y abuntandes helechos tan altos como árboles.

Salimos de Christchurch el jueves 2 al medio dia. El clima estaba adorable, tibio y con brisa. A una hora de trayecto, ya se veían cerca las montañas y tuve la sensación de que las montañas me absorbían hacia su centro. Era una atracción conocida y misteriosa a la vez. Tuve la convicción de ser “aspirada” por la montaña y entonces ser muy, muy pequeña en la inmensidad del verde.
En Kumara decidimos parar para almorzar. Sin haberlo planeado, llegamos a uno de los restaurantes con más galardones de la región. Royal Theatre Hotel. Es es realidad un hotel restaurado con un premio por la mejor restauración en 2013 y 2014. Construido en 1867, cada una de las 6 habitaciones tiene un tema y una decoración especial. Disfrutamos muchísimo la comida y sentimos de nuevo esa alegria de estar juntos bendecidos por una mesa abundante y exquisita.

Continuamos camino un par de horas mas tarde y llegamos a la cabaña que habiamos alquilado por dos noches. Desde el momento que entré, sentí la emoción de una cabaña campestre, pequeña, acogedora, llena de personalidad y de amor. Al final, nos quedamos 4 noches en la casita.
Lo que hacia esta casita encantadora, no era solo su tamaño y el ser un verdadero museo, sino la historia detrás de ella, de su construcción, su remodelación y la familia que la alquilaba.

 Una casita de 1930. Sus dueños recibieron a Dan en los años 70s. Para entonces era un joven adolescente que llegaga de Christchurch. Dan se estableció como un campesino pionero en la región, y aprendió muchos oficios lo que le permitió armar una vivienda prácticamente autosostenible. Su talento para reparar y poner a funcionar antiguos motores y maquinaria, se expresa en un taller de carpinteria con maquinaria de los años 50…una procesadora de miel de la misma época, forjas para el hierro y el cobre…huerta, compost, producción de conservas, mas dos lugares que renta: la casita donde nos hospedamos y otra a unos 500 mts. Con una sola habitación y una decoración que me recordó un estilo “mexicano” por los cactuses sembrados en hermozas macetas de colores

Dan y Kath se unieron hace unos años y decidieron una vida “por fuera del sistema”. Todo o casi todo lo que tienen es reparado, reciclado o creado por ellos. Regeneran, cuidan, siembran y reutlizan. En esa filosofia, educan a sus dos pequeños hijos en la forma de “home schooling” que en Nueva Zelanda es aceptado por el sistema regular de educación lo que permite a quienes se han educado por sus padres en casa, acceder a cualquier empleo o universidad.

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Un campesino fuera de serie. Con una cultura universal que le ha permitido verse como parte de una comunidad a la que puede servir. Entonces en algunas ocasiones este campesino pionero, ha servido a su comunidad en el papel de “Mackenzie Friend”. Esa es una figura en el sistema jurídico de Nueva Zelanda por la cual, un ciudadano sin titulo de abogado puede ser “la voz” de una persona que está siendo juzgada por un delito o contravención. Según Dan, le encanta el derecho, pero el derecho que está al servicio de las personas y que protege a la comunidad y al individuo.

La casita era en si misma, un plan delicioso, los pajaros, las siembras y la sencillez. Aunque afuera llovía a cántaros ( y llovió los 4 dias casi sin parar!), la casa era cálida y confortable.
Salimos a los dos glaciares que son la principal atración de la zona. Tristemente, igual que nuestros nevados, los glaciares están practicamrnte desaparecidos. Deberímos agradecer a personas como Dan y Kath, porque su trabajo contribuye a este planeta agotado.



Cerca de la casita, en el rio, Dan y Kath encontraron unas fuentes naturales de agua termal. Su recomendación es salir hacia el rio después de las 7pm, de manera que los zancudos ya estén dormidos y se pueda aprovechar la soledad y tranquilidad del rio. Estuvimos dos veces en los termales cavando con palas que ellos nos prestaron. Sangtiago cavaba piscinas profundas para él e Isabela. Jose y yo nos quedamos en un pozo que ya estaba hecho. Era una soledad maravillosa. El cielo despejado, la luna, el rio, el agua caliente y cuatro colombianos.


Santiago y Jose estuvieron de pesca con Dan en uno de los lagos cercanos. Isabela y yo disfrutamos ese dia juntas, una corta caminata por un camino de vegetación húmeda y exuberante de helechos. Mientras los muchachos enfrentaban el viento y la lluvia, Isabela y yo tomamos café y torta de zanahoria en un café local, después de unas compras artesanales. Fue un dia de recogerse, de tranquilidad en casa mientras la lluvia azotaba las montañas.