Cada vez se hacen más largos los intervalos ente una entrada y otra. Me salen letras por las manos. Quiero escribir muchas cosas porque diariamente vivo tantas experiencias y surgen tantos pensamientos y reflexiones!!!
Miércoles 26
Hoy conocí a quien posiblemente será mi primera alumna de yoga. Es una mujer Maorí a quien encontré en un café. Su trabajo es atender una tiende de productos "ecológicos"· y "étnicamente responsables" dentro de ese café.
El miércoles es un día que reservé para mi. Entonces en la mañana hice los oficios de la casa "En compañía de Swamiji", es decir trabajo en la limpieza y en la cocina mientras escucho sus conferencias (Las conferencias de Swami Satyananda cuando vino a Nieva Zelanda en los años 70). Después desayuno, me baño, reviso correos…más tarde salgo en bicicleta y me llevo un libro con la intención de leer en un buen café y mi libreta (la más necesaria compañera de viaje)
Cada vez soy más sensible y consciente de los momentos que necesito para mi.
En el camino, identifico un local donde probablemente venga con frecuencia a imprimir mis fotografías. Lugo otro local donde separo un ponqué de cumpleaños para Santiago. Y Finamente, llego al café donde encontré a esta mujer.
Nuestra conversación es de una gran intimidad. Hablamos sobre el recorrido de la vida. Sobre los momentos en que uno puede detenerse y darse cuenta de que el ritmo que lleva en la vida, lo hace perder su propia naturaleza y de pronto sabe que necesita "cultivarse espiritualmente". Me contó sobre su propio proceso de haber descubierto su cultura y renovar su fé en Dios. Dos caminos compatibles.
Hablamos casi una hora y al final nos despedimos con la idea de encontrarnos para unas clases de yoga.
En la mesa del café tomo mi libreta y escribo. Cada vez es más frecuente la necesidad de escribir. Me vienen frases o palabras a la cabeza. Es un signo positivo de renovación espiritual.
Viernes 28
Decido tomar con calma el comienzo del día. Salgo hacia el banco con la intención de reclamar la tarjeta de internet, después desayunar en un café y salir luego hacia la Universidad. En el café saco el iPad y leo, escribo, reflexiono. Estoy muy interesada en proseguir con los temas que aprendí en el curso de Historia. Quiero conocer sobre los lugares que tienen significado para la cultura Maorí pero que para la población neozelandesa- europea, son desconocidos.
Sigo este link que nos compartió el profesor que la ciudad ha creado para difusión:
http://christchurchcitylibraries.com/Maori/
Con esta inspiración en mente, participo en la tarde en la Ceremonia de lanzamiento de un libro sobre la educación inicial en Nueva Zelanda. Fue una ceremonia sencilla pero muy sentida por quienes la dirigieron. Ha sido una lucha de muchos años para lograr que el currículo de Nueva Zelanda sea construido desde la cosmovisión y valores del pueblo Maorí. La ceremonia es presidida por un hombre mayor y venerable, imagino que un líder de una de las tribus Maorí. Un grupo de niños menores de 6 años, canta y baila lo que posiblemente son canciones propias y perdidas o abandonadas.... Una de las autoras en su presentación, recuerda que cuando ella comenzó a trabajar este tema, lo que coincidió con el nacimiento de sus hijos, era un sueño pensar que los niños pudieran nuevamente hablar la lengua Maorí.
En la noche asisto al Kirtan en la escuela de yoga aquí en Christchurch.
http://www.yogaforyou.co.nz/Yoga/timetable.html
Me sentí como en casa…o mejor que en casa. Llegaron unas 20 personas. Para todas era un momento especial, de conexión con nuestro Ser Superior. Cada segundo viernes del mes se organiza el kirtan. Kirtan es un ritual antiguo asociado con el yoga, en el cual se canta para invocar una fuerza superior. Es algo muy bonito y poderoso.
Por su puesto, al final del día, me sentí tan Bendecida. La inspiración de mis colegas en su lucha por rescatar la cultura ancestral Maorí con sus valores, también me ha inspirado a buscar mis raíces.
A dónde pertenezco? De donde desciende mi familia? Cuáles son las "voces tribales", es decir, los valores más profundos que forjaron nuestros antepasados? Por la forma de nuestra educación occidental, no consideramos ese conocimiento nunca como un tesoro que deberíamos guardar y heredar a nuestros hijos.
Heredé el valor del trabajo honesto. El amor por la tierra…pero la tierra de los abuelos de mis abuelos ya no la conocen mis hijos. Para el pueblo Maorí la "familia y la tierra" son inseparables, una carece de sentido sin la otra.
Heredé el amor por la educación. Mi abuelo luchó por educarse rompiendo barreras imposibles para su tiempo. Pero, y antes de él? donde están las raíces mías y de mis hijos?
Y las mujeres? en qué creían y cómo amaban las mujeres campesinas que precedieron esta familia hace cien años?
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