Saturday, July 26, 2014

Muy de buenas! Ski en Mtt. Hutt

Julio 18
Retomo poco a poco. Mi rutina de yoga a las 6am. Luego voy a la universidad y avanzando en preparar la reunión que tengo con Angus al medio dia.

Estaba invitada a cenar Roshane con su esposo e hija. Llevaron de regalo un vino tinto muy bueno y un pastel preparado por Sebastian, pastelero francés con todos los titulos, que se ha tenido que acomodar aquí a ser panadero en uno de los superpermercados de cadena (New World). Mientras Sebastian se dedica a la panaderia y sus turnos de trabajo comienzan a la madrugada, Roshane es profesora de inglés y fue la profesora principal en el curso de Jose Alejandro. Ambos sueñan con abrir un café con pastelería francesa el año que viene.
Sebastian es bastante critico del pais y de la sociedad neozelandesa. Coinciden ambos en la apreciación que tiene Santiago sobre el ambiente relajado, casi indiferente de los colegios. Al mismo tiempo, por su experiencia en la panadería de New World, ha visto que un joven con poca experiencia y poco estudio puede trabajar en la misma posición que él, con más experiencia y estudios en panadería y pastelería.
Sebastian es buzo, y sus cursos son en buceo militar. Jose, Santiago y Sebastian hablan largo rato del buceo, Isabela juega co la pequeña Talia de 3 años. Yo disfruto mucho del vino, aunque quedé bien traumatizada con la preparación del cordero al horno.
Resulta que Jose compró el cordero que viene enrollado con una malla supongo que para rellenar y asar….supongo que en tiempos muy diferentes de cocción al horno…total , la carne del animalito este quedaban muy cruda y decidí partirlo en trozos…el ejerció me dejó bastante traumatizada.

Julio 19
Salimos 630 am para encontrarnos con el grupo de amigos de Korea, Japón y Colombia en el lugar previsto para tomar el bus rumbo a Mount Hutt, donde pasaríamos el día esquiando en la nieve. Todavía oscuro llegamos al lugar y nos anuncian que se esperan una temperatura de -5c.!! Empacamos nuestro equipo y partimos. Vamos todo el camino somnolientos, pero ya llegando al destino final, vemos con asombro la belleza del paisaje: las montañas nevadas, los valles y el río con su azul dramático.

Al llegar lo más difícil es ponerse todo el equipo. Es un acto de paciencia y de esperanza. La paciencia porque entre las botas pesadísimas, pantalón, chaqueta, guantes, casco…literalmente son 30 a 45 minutos. Y de esperanza, porque uno sabe que después de ese sacrificio, viene la brisa helada de la montaña y la nieve perfecta para deslizarse.

Acordamos que José e Isabela iban juntos, mientras que Santiago acompañaba y “enseñaba” a unos amigos de José. Mi destino era la pista más fácil, donde todavía necesito práctica, y puedo ir a mi ritmo, disfrutando también sentarme un rato en la nieve y sentir su frescura. Yo alcancé a subir un par de veces, pero cuando ya me sentía confiada para comenzar en la pista más avanzada, me encuentro a Santiago sentado en la nieve. De inmediato vi en sus ojos lágrimas y me acerqué preocupada…
Resulta que Santiago se tropezó esquiando, dio un bote y cayó sobre el brazo. En la caída había perdido el celular. Cuando lo vi, me dí cuenta que sus lágrimas eran por el dolor del celular, más que por el dolor del cuerpo, pero veía bajo la camisa una protuberancia cerca de la clavícula y pensé que algo se había roto. Nos fuimos de inmediato a servicios médicos donde lo observaron y concluyeron que se había roto la clavícula. En ese momento, Jose no sabía nada y yo no tenía como comunicarme porque se le había quedado su teléfono en casa. Nevaba intensamente y yo pensaba, “ahora como le aviso? Cómo encuentro un transporte que nos lleve a la ciudad para tomarle sus radiografías y darle la atención médica? Cómo encuentro a Isabela?”
Afortunadamente él estaba bien y yo estaba bastante tranquila. Según la médica que lo atendió, el efecto de los calmantes para el dolor duraba todavía unas horas.
Santiago me pidió avisar en recepción que el teléfono se había perdido, y yo lo hice, aunque completamente escéptica de que pudiera encontrarse un celular (iphone 5C) en medio de una pista de nieve absolutamente llena de deportistas y tan blanca que no se distinguía el cielo, de la montaña, de la plataforma.

Como ha sido la historia de estos meses, la generosidad, buen genio y servicialidad de la gente de este país, sobresale cuando uno enfrenta una dificultad o tiene una necesidad. En este caso el conductor del bus que nos llevó a esquiar, averiguó que un bus del staff en el centro de esqui, bajaba al pueblo más cercano a la 130pm. En ese bus planeamos entonces de regreso, dejando a Isabela feliz y tranquila con el grupo de amigos de Jose. Lo inesperado, y casi imposible ocurrió entonces: apareció el celular.


Por eso le decía a Santiago al final del dia que agradeciera a la vida por la “suerte” o mejor por las bendiciones recibidas: aunque él veía frustrada la ilusión que tuvo toda la semana por esquiar, la verdad era que todo “habia salido bien”: tuvimos medio inmediato, tuvimos transporte inmediato, apareció el teléfono …y lo mejor: el dictamen de los médicos en Christchurch después de la radiografía, fue muy positivo: no había nada roto, solamente el trauma en los tejidos blandos, lo que le implicaba unos días de quietud y cuidado.

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